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lunes, 11 de diciembre de 2017

La H que todo lo puede

Que conste en acta que tenemos el convencimiento de que la reciente moda de querer humanizarlo todo en el entorno sanitario no es más que una burbuja además de ser una redundancia y poner de manifiesto que algo no estamos haciendo bien. 

Mal vamos si tenemos que rehumanizar algo tan humano como la asistencia sanitaria, si tenemos que humanizar el parto, las urgencias o cualquier otra cosa.

Obviamente no criticamos las iniciativas, la mayoría de ellas lideradas por gente que lo que quiere es mejorar la calidad de la asistencia sanitaria que prestan. Gente preocupada por su quehacer diario y que han decidido dar un paso adelante con los recursos que tienen: ilusión, compromiso y redes sociales.

Como recientemente nos explican en este post de NuestraEnfermería, tanto la ya veterana iniciativa HU-CI, una iniciativa más que interesante y que ha puesto el foco en lo que no se estaba haciendo bien proponiendo cambios sustanciales en las UCIs de España (y fuera de ella) y que ha sabido utilizar toda la potencia de las redes sociales para conseguir darle visibilidad al problema que dio origen a la iniciativa, la iniciativa HURGE, que pretende humanizar la atención que se da en las urgencias y las emergencias o la más reciente, proyecto HUGES propuesta hace unos días por el incansable Albert Cortés, quieren y hacen lo mismo, proponer desde abajo mejoras para que los de arriba se den cuenta de que algo no va bien.

El problema es que los de arriba, los responsables de que nuestra asistencia sanitaria esté en la situación que está, no se han parado a pensar en qué es lo que ha pasado para que surjan estas iniciativas.

Tan solo se limitan a hacerse la foto, a decir en público y sin sonrojo que hay que humanizar la asistencia sanitaria (recientemente lo hizo la consejera andaluza en las jornadas de SADECA), a proponer planes de humanizaciones de la asistencia sanitaria como en el SESCAM o la Comunidad de Madrid (hay hasta una viceconsejería para eso) o incluso a montar una fundación para proponernos que hay que aumentar la formación en humanismo en las facultades y cuyos patronos son las organizaciones colegiales (médicas,enfermeras y farmacéuticas) tan corresponsables como el resto de habernos traído hasta aquí.

Mal vamos si creen que sin reducir las listas de espera (lo que requiere un profundo análisis y una importante inyección económica), sin mejorar las ratios de enfermería (este artículo de Jose Miguel Morales deberían leerlo todos los decisorios políticos) o sin reconfigurar el sistema para poner a la atención primaria donde debería estar (este post de Juan Simó nos explica bien dónde está ahora), los pacientes se va a sentir mejor tratados solo con la empatía, la sonrisa y una gran H en el pecho de la enfermera de urgencias.

Mal vamos si los que deciden creen que solo con poner una H delante se va a conseguir mejorar el sistema sanitario sin necesidad de hacer un análisis profundo, serio y crítico y sin hacer un esfuerzo económico, político y transformador.

Mas vamos si los que deciden creen que solo con postrero, con una H que parece que todo lo puede, vamos a mejorar el sistema sanitario.



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sábado, 1 de septiembre de 2012

Winter is cooming


Éste es el lema de la Casa Stark, una de las poderosas familias de los 7 reinos de la serie de televisión Juego de Tronos además del título del capítulo piloto de la famosísima serie.


Pero no es que vayamos a cambiar la orientación del blog (o sí) para hablar de cine. La cuestión es que en la serie, cada familia tiene un lema que lo representa y Los Stark, que son los guardianes del norte, cuando dicen que se acerca el invierno se refieren a que se avecinan tiempos difíciles. 

Y en estos momentos, éste es que es un lema que nos viene ni que al pelo.

Ya en mayo se anunciaba que los meses venideros serían duros.

Las medidas del gobierno central atacando a "lo público" y culpabilizando al funcionariado, aumentando su jornada laboral y recortando prestaciones y sueldo no presagiaban nada bueno.

La posterior modificación del sistema de copago farmacéutico y la exclusión de 417 fármacos de la financiación pública dieron un golpe certero sobre las maltrechas voluntades de los profesionales sanitarios.

El golpe a la universalidad de nuestro sistema con la exclusión de la atención a inmigrantes con más que dudosas justificaciones (en el blog de Médico Crítico lo explican muy bien)  y las posteriores campañas en contra de la medida como ésta, ésta o ésta otra terminaron de ponernos mal cuerpo, aunque siempre quede la opción de ponerse de lado (Sergio Minué lo cuenta muy bien en esta entrada).

Pero no es cuestión de buscar buenos y malos porque, aunque la Consejería se desmarque de algunos asuntos como el copago o la atención a los inmigrantes (los políticamente más comprometidos) sigue con duras medidas de ajuste que, además de mermar voluntades, está devolviendo el mando a las tradicionales estructuras de poder.

Ya son varios los centros donde, lejos de aplicar el aumento de jornada de forma consensuada y razonada y de gestionar en tiempos de crisis con imaginación y eficiencia, se tira por lo fácil, que es sacar tijera y recortar. Y en muchos centros se están amortizando cargos intermedios de enfermería (aquellos que eran tan importantes en el borrador del Decreto de las UGCs) con el consiguiente conflicto.

Y para poner la guinda, desde septiembre, TODAS (sin entender de servicio, unidad o función) las sustituciones se harán al 75% de jornada con lo que, o se reducen prestaciones o se reducen prestaciones porque los hospitales abren 365 días y 24 horas diarias.

Siempre nos queda el consuelo que esto no ocurre solo en Andalucía que, según @sombradue, en otras comunidades también andan contentos.

Así que abríguense que el invierno se acerca.





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jueves, 2 de agosto de 2012

A Big Bang Theory

En primer lugar queremos pedir disculpas por la tardanza en participar en la primera actividad de Wikisanidad, que bajo la etiqueta #carnavalsalud pretende promover la reflexión y el debate desde blogs sobre temas que preocupan a todos los actores de la salud, sobre todo a los que nos movemos por estas redes, pero es que las vacaciones familiares son sagradas.

Dicho esto, y siendo conscientes de lo ya mencionado, ¿Podemos aportar algo a lo dicho por los 39 blogs que lo han hecho en tiempo y forma antes que nosotros? 

Posiblemente no. Pero como lo prometido es deuda, y como nos han dicho que esperaban nuestra aportación, vamos a contestar a la pregunta de una forma muy “marianista”, una forma parecida a la del amigasho Iñaki, una forma muy de presidente del gobierno como dios manda, un "Puessshhhh depende, pudiera ser shhhhi y pudiera ser nohhhhh…"

Creemos que no porque se está extendiendo la moda de usar la etiqueta 2.0, virtual, "e" o "mobile" para darle una pátina de modernidad a eventos de lo más tradicional. No nos gusta que las mediocres, inmovilistas y rancias superestructuras de algunas sociedades científicas, algunos colegios profesionales, parte de la big pharma e incluso algún sindicato usen estas etiquetas (sin nada detrás salvo la pura etiqueta) solo para llenar eventos. Como bien comenta sombradue en su blog, esto es una burbuja incipiente de la que hay que ser consciente.

Pero pese a eso, defendemos el si porque porque aún queda mucha gente por “contaminar” con lo que el 2.0 supone en realidad: un cambio global hacia un modelo de relaciones en red basado en nuevas actitudes y nuevos valores, como comenta Carlos en su rincón. Porque aunque lo que tan bien comenta Monica en su blog sobre la falta de masa crítica suficiente después de mucho tiempo en la red, aún hay gente que dice ¿Por qué no?

Y por eso, para seguir impregnando a todos los impregnables, habrá que seguir… Pero no como hasta ahora. Lo mismo es el momento de replantearnos ciertas cosas y como  comenta Montse en su Columpio, quizás sea el  momento de establecer diferentes velocidades porque sino terminaremos, como dice Miguel Ángel al final de su post, participando de la burbuja y generando grandes ceremonias desvirtualizadoras de la secta del onanismo 2.0 (de la que somos hermanos mayores, cofrades y  fundadores).

Por ello, tendremos que seguir organizando, participando y promocionando eventos generales sobre 2.0 intentando integrar a más pacientes, como bien comenta Toño desde su nube.

Pero para los más avezados, los especialistos nos han llamado los turroneros, habrá que tratar de segmentar, especializar los eventos, sectorizar

Eso fue lo que nos gustó del formato de talleres del #2cbs, lo que nos gusta de la iniciativa #innovando en jueves de la Consejería de Salud de Andalucia o lo que hace tan interesante a Comunidad Virtual Sanitaria. Aunque puestos a divagar, lo suyo seria ser frikis de verdad, como tan sutilmente defiende Rafa en su post, y organizar una Campus Party de la Salud 2.0 a lo bestia!!! Seguro sacamos algo personal de todo ello.

Aún así esto no es más que una teoría...



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lunes, 28 de mayo de 2012

¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!

Esta es una frase del Cantar del Mio Cid que viene que ni pintada. Hacía ya bastante tiempo que no usábamos el blog para hablar y comentar sobre las cosas del diario que nos llaman la atención. Andábamos muy ajetreados intentando arreglar la profesión. Pero la situación necesita una "paraíta" y una reflexión.

En los últimos meses se ha gestado un cóctel de impredecibles consecuencias.

Por un lado tenemos la fase final de un faraónico, carísimo, aunque bienintencionado proyecto del SSPA para unificar todos los sistemas de información (Gerhonte, Jupiter, APD, etc) a la vez que se crean plataformas provinciales de compras y logística para mejorar la eficiencia y reducir costes. En la provincia de Cádiz nos ha tocado esta primavera. Y claro, montar una plataforma logística a la vez que se mantiene el funcionamiento de los almacenes de cada uno de los centros locales (5 hospitales) no debe ser demasiado fácil (aunque con previsión tampoco debería haber sido demasiado tortuoso). Varias pruebas, varios cursos, varios manuales, muchas reuniones y algún intento fallido se han sucedido en estos meses. Hasta que hace más o menos un mes echó a andar.

Por otro lado tenemos una crisis económica como no hemos conocido antes que está provocando tantas noticias de recortes y medidas de reequilibrio financiero que ya son parte de nuestro día a día.

Y en el último extremo tenemos un estamento intermedio cuasi analfabeto digital (afortunadamente hay muchas excepciones) al que, de un plumazo, han cambiado las normas y costumbres y al que manejar holgadamente SIGLO le ha costado casi lo mismo que aprender chino. Y en este mismo bloque tenemos unos equipos directivos a los que SIGLO directamente les ha venido muy grande, ya que estaban relajados con sus procedimientos de compras, sus incontrolados stocks y sus almacenes locales.

Y en una organización tan compleja como la nuestra, tan acostumbrada a seguir trabajando como siempre aunque se cambien los sistemas, no podía esperarse otra cosa más que el caos. Pero este caos redunda directamente en la calidad de la asistencia. Porque el desabastecimiento de productos de primera necesidad solo se traduce en eso. Y es que en los hospitales del AGSCG faltan vasos, cucharillas, servilletas, compresas, gasas, guantes, pañales, etc. Incluso es asunto de conversación pública.


Y como suele ser habitual en nuestro sistema, nadie es responsable. Le preguntes al responsable que le preguntes nadie es responsable (que no es igual que irresponsable). La culpa siempre es de otro.

Y los trabajadores, que tienen que buscar la argumentación más entendible para explicar a los usuarios el porqué de las recientes carestías, usan los recortes y la crisis como fundamento. Hablar sobre la irresponsabilidad de los irresponsables es muy complejo, cansino y difícil de entender para alguien ajeno al sistema.

Con lo que la organización, lejos de dar la imagen de modernidad y de eficiencia que debería haber sido el ROI de esta millonaria inversión, da justo la imagen contraria. 

Cuánto daño hace ese Tocinete Ibérico del que alguna vez hablamos.




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sábado, 12 de mayo de 2012

Resiliencia



La verdad es que últimamente hablamos mucho de la profesión enfermera y menos de otros temas pero es que hoy es el Día Internacional de la Enfermería y claro, como uno es talibán enfermero, y ayer nos incitaron al enfermeraCtivismo, pues tocaba de nuevo hablar de enfermería.

Y pensando sobre que escribir recordamos un magnífico artículo compartido hace unos días por el `gran maestro´ titulado Why Nurses Need More Authority y que habla de cómo la enfermería americana deberá aumentar sus competencias y sus roles para convertirse en un pilar fundamental de la atención primaria y así garantizar la sostenibilidad futura de su sistema.

Y automáticamente uno piensa en lo lejos (no solo en kms) que estamos de la enfermería anglosajona.

Y se pregunta por qué no se está produciendo este debate en nuestro entorno donde, sin embargo, se sigue sentenciando que el aumento de competencias de enfermería o que la falta de médicos (cuando la realidad es que hay muchos más que en la media europea y lo que faltarán son enfermeras) son problemas del sistema.

Y una de las razones que se me ocurren es que mientras en Estados Unidos, ya en 2010, el Instituto de Medicina de la Academia de Ciencias en su documento The Future of Nursing decía: ”The United States has the opportunity to transform its health care system, and nurses can and should play a fundamental role in this transformation”, en España seguimos con debates de hace más de diez años, en debates sobre especialidades, prescripción independiente o colaborativa y prácticas avanzadas. Debates que no sirven para sacarnos del callejón sin salida donde nos metimos casi sin querer.

Algo tendrá que ver en todo esto el hecho de que en España, un señor que se jacta de decir allí donde va que representa a la enfermería española, haya pasado de babear con la anterior ministra socialista a coquetear hace escasos meses con la que hoy es la ministra de sanidad, y a sentenciar ayer mismo en un acto de desafío al poder sin precedente, usando como coartada una escuálida encuesta hecha ad hoc, que la enfermería no está de acuerdo con los recortes y que habrá que replantearse el sistema empezando por los menús.
Pero alma de cántaro, ¿cómo va a estar de acuerdo la enfermería con los recortes? Si es la profesión proporcionalmente más numerosa del sistema sanitario es, por tanto, la más afectada por los despidos, rebajas salariales y aumentos de jornada. ¿Hacía falta una encuesta?

Pero alma en pena, ¿no se te ocurre mejor medida, como líder “por imperativo legal” de la profesión, que mejorar la gestión de la hostelería hospitalaria? ¿Es que piensas que Enfermería no tiene nada que proponer, ningún papel que jugar, nada que ofrecer?

Nosotros si pensamos que tenemos mucho que proponer y que necesariamente tenemos un papel central en lo que deberá ser el futuro sistema sanitario. Pero para ello antes tendremos que parar y repensar qué hemos hecho bien y qué hemos hecho mal en estos años.

En algún momento habrá que abrir ese melón. Y visto lo visto, tendrá que ser una sociedad científica quien lo haga.

Mientras lo decidimos seguiremos sufriendo… y a menos que desarrollemos una nueva virtud no dejaremos de sufrir. Habrá que desarrollar resiliencia.



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martes, 1 de mayo de 2012

Turgencia




La turgencia es una propiedad física ligada a la presión hacia afuera que ejercen los tejidos y el líquido intersticial. En las plantas y en los animales, es una propiedad que indica juventud y salubridad. Y en los humanos también.

Y no deja de ser curioso que uno de los estereotipos de la enfermería, entre otros muchos, sea el de la enfermera turgente.

Sin embargo, como en muchos de los estereotipos, la realidad no tiene que ver con la ficción y la enfermería, como colectivo, está perdiendo, si alguna vez la tuvo, esa cualidad.

Y es que hace tiempo que perdió el vigor y la energía necesarios para mantener esa tensión en sus tejidos que le permitiria que todo lo ganado y progresado en estos años de historia universitaria se consolide y aposente.

Obviamente no es un problema de edad, porque la enfermería española, aunque la enfermería es una dedicación antiquísima, es una profesión relativamente joven. Como hemos dicho otras veces, para nosotros, esa flacidez profesional es más un problema de actitud.

El problema de un colectivo que aun no está preparado ni mental ni corporativamente para pasar de ser un simple ayudante a tomar el papel protagonista con lo que ello implica de responsabilidad, capacidad de decisión y asunción de obligaciones.

Para nosotros, la enfermería está viviendo, como la actual generación de adolescentes, un momento Ni-Ni.




De esta situación, de su análisis y nuestras ideas para superarlo es sobre lo que hablamos el otro día en las IV Jornadas Científicas de Elche donde compartimos un par de días cojonudos con muy buena gente de la Organización y del 2.0. Gracias a Rosa, Xavier, Ruth, Ines, Esther, Olga, Souhel, Mª Carmen, Pablo y más.


Pero esta es una situación temporal que debemos y podemos cambiar. Y para ello , como ya dijimos antes, debemos tomar consciencia de lo que somos para saber a donde vamos.

Afortunadamente hay nuevas generaciones que ya están en ello.



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miércoles, 18 de enero de 2012

Tocinete Ibérico


Habiamos estado pensando, por aquello del periodo preelectoral, en iniciar el 2012 con una serie de post con propuestas de futuro para el SSPA, al estilo de esta entrada del blog de @fjaviherrera en la que hace unas cuantas propuestas para el Servicio Navarro de Salud.




Y en estas estábamos cuando a través de un RT del incansable @manyez, nos llega este fantástico post de Iñaki Ortiz (@balakiata) y Alberto Ortiz de Zarate (@alorza) en Administraciones en Red donde debaten sobre la profesionalización de los cargos de gestión y sus formas de designación (no tienen desperdicio los comentarios y este otro post generado).

Un debate interesantisimo, si señor. Muy en la línea de lo que nosotros entre otros muchos hemos defendido siempre. Profesionalizar la gestión pero sin caer en la tecnocracia.

Pero nuestra propuesta no se queda solo en la forma en la que se seleccionan los puestos de gestión. Queremos ir más allá. Queremos cerrar el círculo. 



Y es que tantos años sin alternancia política (Dios no quiera que la haya precisamente ahora después de lo que propone la alternativa en otras CCAA) y por aquello de las perversiones humanas, los favores debidos, las falsas lealtades y el fatídico Principio de Peter, el SSPA ha entrado en la madurez exactamente igual que el hombre medio español.

Y es que nuestro sistema tiene un enorme problema. Es facilísimo preparar el camino para cualquier puesto  "de confianza" pero es casi imposible desprenderse de lastre cuando esta se pierde.

Y claro, después de varios años de bonanza económica, de anquiolosante mentalidad  y opípara mala gestión que han plagado toda la geografía andaluza de arabescos laterales, nuestro sistema ha evolucionado de forma surrealista. Lo que fue un cuerpo atlético y proporcionado en la veintena  no ha sabido manejar bien los excesos y se ha dejado ir como el cuerpo del macho ibérico. Tanto ha engordado la parte central de su estructura orgánica que no le permite ver lo que pasa en la base. Hay una enorme barriga que no deja ver lo que hay más allá del ombligo.

Y como todo españolito medio con curva de felicidad es consciente de que eso es un problema pero no sabe más que buscar excusas que justifiquen su incapacidad para movilizar todo este tocinete ibérico acumulado durante décadas.

Pero entramos en la crisis de los 40. Y es edad de no buscar excusas. El SSPA tiene que recuperar la forma.

Y por ahí es por donde debe empezar; el SSPA tiene que ponerse a la dieta y quemar el exceso de grasas. No sería ni recomendable ni razonable hacer cualquier planteamiento que no pasara por movilizar todas las grasas saturadas pegadas improductivamente a lo más íntimo de nuestro organismo con el fin último de perder los kilos que nos sobran.

Parece que algo ya se ha planteado, pero, como en el caso humano, cabe la posibilidad de que la carne sea débil… Estaremos atentos!!

Hoy nos hemos convertido en Personal Trainner!




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lunes, 12 de diciembre de 2011

Mírame a los ojos, estoy aquí... #diferencia_T



Los editores de este blog somos "enfermeras" en una unidad de hospitalización en la que las habilidades de comunicación son tan importantes como los conocimientos científico-técnicos. Y dentro de éstas, la comunicación no verbal es quizás la herramienta más importante y, al tiempo, la peor usada de un tiempo a esta parte.

Por eso, nos gustó mucho la entrada que el amigasho Serafín publicaba hace unos 3 meses. Mírame a los ojos tenía un puntito diferente porque nuestro Serafín, además de inquieto, es un romántico empedernido. 

Pero había un gran trasfondo en la entrada. Aunque parecía una entrada cualquiera, lo que en ella se contaba podía ser trasladado a cualquier entorno y para cualquier persona. Una sentida reivindicación por recobrar el contacto en estos duros tiempos de crisis, tecnología y primitivo egoísmo. Una entrada que hablada de actitud, con lo que eso nos gusta.

Por eso la tuitesfera y la blogosfera sanitarias (que no son lo mismo) se conmovieron y se tiraron a comentar un post que a fecha de hoy lo han visitado más de 5000 personas.

Pero fue tal la trascendencia de la entrada que pronto el bullir se convirtió en cocción. Una cocción cargada de ingredientes muy diversos, noches de trabajo silencioso, tareas repartidas en grupos heterogéneos y muchísima ilusión.

Y el resultado es un sabroso plato que no le disgustará a nadie (a casi nadie, porque seguro que aparece algún #mopongo). 

Mírame, diferénciate. Una nueva iniciativa en forma de campaña de sensibilización para cualquier persona que  trabaje en salud y que parte de un grupo de más de 30 personas convencidas de que la calidad asistencial se mejora con la comunicación no verbal, con recuperar algo como mirar  a los ojos de las personas que atendemos.

Puedes pasarte, mirar, unirte, adherirte, participar, colaborar, ojear, leer o lo que quieras en la web de la iniciativa:

o en cualquiera de los perfiles en las redes sociales:

En Twitter® @diferencia_T (Hashtag #Diferencia_T)
En Facebook® Mirame.diferenciate

A que esperas... ÚNETE!!



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lunes, 28 de noviembre de 2011

Las barbas del vecino...

Hace unos días un "nuevo" bloguero hizo una entrada muy sensata hablando de como la enfermería hospitalaria no podrá progresar de verdad hasta que no salga de la perniciosa dinámica de las tareas delegadas "por norma".

Y cosas del destino, ese mismo día tuvimos conocimiento de una sentencia, si bien aparentemente sin relación, que ataca directamente a las posibilidades de desarrollo de la enfermería como profesión independiente, y mira que venimos diciendo hace tiempo precisamente lo contrario.

Resulta que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid da la razón a la demanda del Colegio de Médicos de Madrid, de Somamfyc y de Ampap anulando la redacción del artículo 9 del Decreto de  Estructura del Servicio madrileño de Salud basándose en el peregrino argumento de que un médico solo puede ser evaluado por otro médico (y por la gracia de Dios, claro!) si se siguen los criterios de mérito, capacidad, conocimientos y jerarquía. 


Y nosotros, enfermeros andaluces donde que un enfermero sea director de un Centro de Salud o incluso de un Área de Gestión es algo tan normal, no podemos más que quedarnos ojipláticos y plantearnos algunos interrogantes:

1. ¿Donde queda el Plan Bolonia en todo esto? Como se interpretará esta sentencia cuando académicamente todos los profesionales sean Grado Universitario en un par de años... menudo follón se avecina!

2. ¿Como es posible que la sentencia se base en la posibilidad de que una profesión evalúe a otra cuando el evaluador será el director que llega al cargo por méritos y en libre concurrencia? Es muy fácil de entender que la Tesis del Ponente parte de un precepto erróneo ya que si uno ya es director del centro está jerarquicamente y organizativamente por encima de los evaluados. No?? O es un problema de nivel académico? Y si a la vez que enfermero es economista, o sociologo, o antropólogo?


3. ¿En qué cosas estaban los que se arrogan la cualidad (que no capacidad) de representar a la Enfermería desde que se presentó la demanda hasta la publicación de esta entrada? La inoperatividad de SATSE y del Consejo General de la Enfermería, pese a sus habituales reuniones con médicos y políticoscomo órganos de representación y reivindicación ha traspasado todo lo vivido con anterioridad. Con el agravio que supone la sentencia como vamos a seguir expectantes?? Sin embargo, lejos de aprovechar la situación para ser contundentes, siguen hablando de actitud observadora... No nos sentíamos representados así que imaginaos ahora...


Y es que aún sin poder participar activamente en el trámite legal, siempre se puede hacer algo como han hecho el Colegio de Enfermería de Madrid, la Semap o los responsables de Tablón en Blanco.


Pero lo importante, independientemente de las respuestas a las 3 preguntas, es que el problema fundamental de esta situación es que lo señores jueces no han usado la razón (la han usado para darle forma legal a sus justificaciones) sino que se han dejado llevar por otros condicionantes mucho más emotivos. En el trasfondo de la sentencia lo que se entrevé es una motivación mucho más prosaica: La posibilidad de que lo que se plantea en la sanidad, de que un "hasta ahora subordinado" pase a gestionar a los "hasta hace poco poderosos" debido, entre otras razones, a la enorme ineficiencia de los que hasta ahora la han gestionado (en la macro y en la microgestión), pueda ser planteado también en el poder judicial.


La posibilidad, como está pasando en otros países, que los médicos ineficientes sean cambiados por enfermeras eficaces. Total, ya dijo Bonis que somos casi lo mismo, no? Bueno, según la sentencia no...

La cuestión es que la sentencia se ha sustentado en el miedo. Un miedo tan humano, primario e irracional que ha provocado más de un conflicto social a lo largo de los últimos siglos. La lucha de clases sigue,en realidad, muy viva...


Por eso debemos seguir luchando, con Consejo General o sin él; seguir luchando por defender pública y diariamente las capacidades de nuestra profesión.



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sábado, 22 de octubre de 2011

A palabras necias...

Nos hemos tomado la licencia de reproducir  integramente la respuesta que la Asociación de Enfermería Comunitaria ha colgado en su web en en repuesta al artículo "Cincuenta por ciento" publicado por el Sr. Juan Gervás en Acta Sanitaria

Habla de muchas de las cosas de las que hablamos nosotros en Soy Enfermera, la entrada más visitada del blog, pero mucho mejor.

El término democracia proviene del antiguo griego y fue acuñado en Atenas en el siglo V a.C. a partir de los vocablos «demos», que puede traducirse como «pueblo» y «krátos», que puede traducirse como «poder» o «gobierno». Sin embargo la significación etimológica del término es mucho más compleja. El término «demos» parece haber sido un neologismo derivado de la fusión de las palabras demiurgos (demiurgi) y geomoros (geomori). El historiador Plutarco señalaba que los geomoros y demiurgos, eran junto a los eupátridas, las tres clases en las que Teseo dividió a la población libre del Ática (adicionalmente la población estaba integrada también por los metecos, esclavos y las mujeres). Los eupátridas eran los nobles; los demiurgos eran los artesanos; y los geomoros eran los campesinos. Estos dos últimos grupos, «en creciente oposición a la nobleza, formaron el demos». Textualmente entonces, «democracia» significa «gobierno de los artesanos y campesinos», excluyendo del mismo expresamente a los ilotas (esclavos) y a los nobles.

    La médicocracia, por su parte, es un término que a pesar de no existir como vocablo del diccionario está presente de manera constante y permanente en la sociedad. Su etimología, de poderse describir, tendría grandes similitudes a la de democracia ya descrita. Así y aunque en principio pudiera traducirse como el poder del médico su significación, en este caso no etimológica, sería mucho más compleja. Y lo es en tanto en cuanto el colectivo, profesión, disciplina médico ha sido a lo largo de la historia quien ha dominado y ejercido poder no tan solo en las instituciones en donde ha trabajado sino también sobre quienes ha considerado siempre como inferiores, es decir, todos los demás profesionales de la salud y en especial a las enfermeras. Es decir los médicos decidieron dividir a los profesionales de la salud en médicos (varones ellos) y enfermeras (hembras ellas).
    Los médicos asumen pues su condición masculina y dominante de la profesión médica sobre la condición femenina y dominada de la profesión enfermera, generando una relación de dominancia de género que ha supuesto los mismos inconvenientes que a lo largo de los siglos ha sufrido la mujer con relación al hombre.
    Cuando la evolución de la sociedad en su conjunto permitió que los derechos de las mujeres empezaran a reconocerse y a visibilizarse, las enfermeras como profesión femenina que es (en cuanto a género y no tan solo por el número de mujeres que la integran) empezó también a sacudirse el dominio de la profesión médica como masculina que es (más allá del número de hombres que la integran, cada vez menor por cierto y no por ello con pérdida de su condición de género masculino) y logró crecer y alcanzar el máximo desarrollo disciplinar.
    Sin embrago las enfermeras, en su condición de miembros de la femenina enfermería, aún no pueden desarrollarse plena y autónomamente como profesionales. La médicocracia ejercida por la clase masculina médica aún se cree en el derecho de decir qué, cuándo, cómo y dónde deben ejercer las enfermeras.
    El problema no es que los hombres sean más o menos brutos que las mujeres. El problema es que haya hombres que sigan utilizando un mensaje sexista para defender su autoridad y su poder. Lo que sin duda les embrutece como personas.
    Los médicocratas quieren seguir dominando lo que ellos consideran su particular cortijo ejerciendo de señoritos y utilizando a las enfermeras como escudo protector para ocultar sus muchas carencias de atención o como remedio de sus males crónicos. El problema no es que existan enfermesas, que las hay, sino el por qué existen. El problema de atención a los crónicos no es que existan enfer-mesas, sino que no existan suficientes enfermeras. El problema no es que se atienda a los sanos, que es una de las responsabilidades de las enfermeras comunitarias -mantener sanos a los sanos- sino que la tecnología y las técnicas médicas no dejen espacio para lo que realmente es de su competencia. El problema sí que es, sin embargo, el no poder atender los problemas de salud de la comunidad. Pero no se limita a que existan enfer-mesas. Y, desde luego, lo que no es en ningún caso un problema, una necesidad, una responsabilidad, una competencia… de las enfermeras es preocuparse por los problemas de los médicos por muy crónicos que estos sean, esto sí que es competencia exclusiva de los médicos. El trabajo en equipo no consiste en eso sino en preocuparse conjuntamente por las necesidades y demandas de la población desde un posicionamiento de democracia y libertad que es antagónica a la médicocracia.
    Por otra parte, la distracción como método disuasorio estaría bien como ejercicio literario pero desde luego utilizarlo para trasladar la culpabilidad del gasto sanitario a los actos enfermeros no deja de ser una nueva escaramuza para desviar no ya la atención sino la responsabilidad de quienes realizan una ineficiente actuación profesional. Pero siempre es bueno que existan enfermeras a las que achacar las culpas.
    Y es que la incapacidad para asumir los defectos propios lleva a una exacerbada susceptibilidad que impide estimar las cualidades de los demás, reclamando continuamente pleitesía, sumisión, acatamiento y hasta servilismo de los demás. Aunque para ello, quien critica y acosa, se muestre seductor, brillante y hasta graciosillo, gozando incluso de prestigio en nuestra cultura.
    A pesar de que hay un gran número de médicos que se han liberado de prejuicios y de actitudes atávicas y contemplan el ejercicio de su profesión desde una perspectiva de igualdad y libertad con las enfermeras, los hay quienes siguen practicando su médicocracia para proteger privilegios, y mantener prebendas aunque para ello tengan que utilizar la violencia de género.
    Las enfermeras no necesitamos de salvadores, ni predicadores que tratan de enmascarar, con sus palabras de supuesta igualdad, ayuda y comprensión, un discurso pseudoerudito, machista,prepotente y despótico en el que arrastran a  todas/os los que se pongan en su camino para mantener su médicocracia.
    Pero aún más. Ni la medicina, ni la sanidad, ni la sociedad se merecen a quienes tan solo tienen como objetivo escucharse, mirarse y alabarse, cual narciso que nace en las orillas de los estanques y crece inclinado hacia el agua que le sirve de espejo, mirándose siempre en ella.
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martes, 18 de octubre de 2011

RobinTweet y el Bosque de SASWood



Esta es la historia de dos shuflas, en otro tiempo proscritos, que habían sido invitados a la capital de la Corte a recibir una condecoración. El reino les iba a acreditar su condición de expertos (no se sabe bien en qué).

Pero para poder ir tenían que pedir permiso a la autoridad local de Gibralwood, el bosque donde se habían asentado definitivamente. Lo de acreditarse ya lo hicieron en otro tiempo y tuvieron más de un problema para acudir a la cita, aunque terminó solucionándose con alguna conversación y sentido común. Imaginaron que con el tiempo no volverían a pasar esas cosas...

Nada les hacía presagiar que volverían a tener los mismos problemas en los mismos términos. Sorprendentemente, el "pérfido" sheriff Guerrero de Nottingham, a través de su ayudante local, les denegó el permiso aduciendo que no existía licencia real para eso, algo evidente cuando las leyes del Reino eran todas anteriores a los actos de condecoración.

Muchas heridas mellaban los lomos de ambos shuflas como para amedrentarse por esta eventualidad, pero el desasosiego hizo muesca en sus almas perdiendo la esperanza de poder acudir. Ya conocían este tipo de actos y, aunque les hacía ilusión volver a salir de Gibralwood, sabían que, en el fondo, tampoco se perdían gran cosa.

Sin embargo, en los meses que habían pasado desde la ocasión anterior a esta, algunas cosas habían cambiado. Una de ellas es que les observaba y leía mucha más gente que cuando eran proscritos. Otra es que habían mejorado muchísimo en el uso de las flweechas, un nuevo tipo de flecha 2.0 que hacen que tus mensajes lleguen mucho más lejos.

Y así fue como una de estas flweechas, en la que se lamentaban de lo ocurrido, llegó hasta el corazón mismo de la Corte. 

Y esta flweecha provocó un gran tumulto. Y así fue como los que dirigen el Reino, acostumbrados a desentenderse de nimiedades periféricas, se hicieron preguntas ¿Cómo es posible tamaño despropósito? ¿Cómo puede promocionarse una iniciativa y censurarse al mismo tiempo? No encontraban respuesta a estas cuestiones ni a la de por qué tan kafkiana situación no había servido para mejorar el sistema en el pasado.

Y pensando en qué habían estado haciendo para no ver todo esto, cayeron en la cuenta y se hicieron una gran pregunta...¿Se repetirá esta situación en otros bosques y lindes? 

Ante la posibilidad de que la respuesta fuera afirmativa y siendo conscientes de que, en el fondo, han sido co-responsables de tan esperpéntico espectáculo, decidieron emitir un edicto desde el mismo corazón de la Corte otorgando un salvoconducto, no sólo a estos dos shuflas, sino a todos los asistentes al acto de condecoración. 

Un edicto que supone un prosaico y plebeyo puntapié en el orto de todos los sheriffs, caudillos, califas, jefes y jefecillos que, lejos de entender que sus conciudadanos obtuvieran una condecoración supone algo bueno para la comunidad, lo entienden como un problema, provocando que los permisos se denieguen ipso facto.

Pero ahí no acaba esta historia, ya que el mismísimo delfín de la Reina envió una misiva directa a los shuflas en una muestra de reconocimiento implícito de la responsabilidades derivadas de llevar mucho tiempo mirando desde lejos. En ella les agradecía y reconocía el esfuerzo por la acreditación, aunque también los esfuerzos por mejorar el Reino desde lo más profundo y alejado.

Y como no podía ser de otro modo, los shuflas contestaron a la misiva con un agradecimiento al detalle, y aprovecharon para hablarle de actitud y de pronósticos reservadosY aseguraron que, mientras queden flweechas, argumentos y energías seguirán intentando mejorar el Reino aunque sea desde su lejano bosque de Gibralwood.


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