Hace casi un mes que no publicamos (lo sabemos, esto habrá que ir remediandolo) pero seguimos con el Feedly a tope leyendo todo lo que va cayendo en nuestras manos (o pasando por nuestras pantallas).
En esta semanas hemos vivido varios debates interesantes en RRSS y algún post para enmarcar como éste del amigo Martín en Cuidando.es.
Coincido plenamente en sus pensamientos salvo en su interpelación a "guruses, influencers y especialistas en construir imagen digital" para que movilicen a la masa. Pese a ello coincido en la necesidad de dar un pasito atrás para reconectar con las enfermeras que entre sus preocupaciones no tienen el 2.0 (ni lo entienden).
Por que el verdadero motor del cambio serán las propias enfermeras clínicas cuando sean conscientes de su importancia para el sistema sanitario en general y los pacientes en particular. Cuando comprendan como las redes sociales pueden (y deben) servir de herramienta amplificadora que sirva para decirle al resto de actores todo lo que hacemos, como lo hacemos y para que lo hacemos.
No será fácil. No será entendido por muchos de nuestros compañeros. Pese a ello, sorprendente hay médicos (y Julio Bonis no es sospechoso de ser pro-enfermera) que empiezan a entender que el sistema hay que cambiarlo y que en este cambio hay que contar con las enfermeras.
Afortunadamente los hay que van teniendo claro que las enfermeras somos una pieza fundamental en los sistemas sanitarios y es imprescindible tenernos en cuenta. Este post de KevinMd es muy clarificador de por donde van los tiros allende los mares.
Ahora queda que las enfermeras nos demos cuenta. Que demos ese pasito hacia delante.
Ya hay alguna que lo comienza a decir con bastante fundamento, como en este fantástico editorial de Jose Luis Gutierrez Sequera y Natalia Serrano-Ortega. Pero también tendremos que decírselo a los políticos, esos que hasta ahora han hecho justo lo contrario precarizando nuestra labor y reorientando la asistencia, aún más si cabe, hacia un modelo medico-hospitalo-centrista.
Cuando seamos verdaderamente conscientes de nuestro relevante papel, de que la gran diferencia entre ingresar a un paciente o mandarlo a su casa es que en el hospital tiene enfermera las 24 horas (la mayoría de las pruebas diagnósticas y gran parte de las intervenciones quirúrgicas se pueden ambulatorizar), de que las practicas avanzadas son más costo-efectivas en el control de los crónicos, etc... podremos iniciar lo que reclama Martín.
La visibilidad empieza porque cada una de nosotras sepa hacerse visible desde su ámbito de responsabilidad, sea la clínica, la gestión o la investigación.
Solo a partir de ese momento podremos empezar a plantearnos pelearnos en igualdad de condiciones como tan sabiamente plantea Juan F. Hernández Yañez en este imprescindible post (si, otra vez Juan ejerce de nuestro pepito grillo). Y será pelearnos porque habrá resistencias, muchas resistencias (y para muestra esta desaforada reclamación del Sindicato Médico catalán por usar enfermeras para hacer triajes domiciliarios)
No será un tránsito fácil, no estará exento de dificultades. Pero sin dolor no hay ganancia como dice la famosa canción de Scorpions.



