
A principios de verano recibimos el encargo de Álvaro Sánchez León para ayudarle a hacer un artículo sobre la relación médico-enfermera. Después de unos cuantos emails conseguimos algunas colaboraciones. Finalmente, el pasado 8 de septiembre se publicó el artículo Médico-Enfermero, una relación muy vertical. Y también nuestra aportación, un editorial que se convirtió en la primera columna escrita por personal de enfermería en Diario Médico.
Tuvieron bastante repercusión y bastantes comentarios, alguno de ellos fuera de tono, que generaron un post en el blog de La Enfermería frente al Espejo. Desde Diario Médico nos comentaron que iban a repetir el experimento pero a la inversa, es decir, que iban a preguntar a varios médicos... y les dijimos que esperaríamos expectantes.
Y llegó el día. El 3 de octubre se publicó el artículo bajo el título Condenados a entenderse por el paciente.
Son varios los médicos que aportan su opinión que se circunscribe a 3 aspectos: a nuestra falta de especialización (de esta percepción ya debatimos), a que no damos "los cuidados" que nos "prescriben" (toma ya!!) o que la comunicación no es buena, principalmente porque somos poco "obedientes".
Y al final nuestra expectación se convirtió en desilusión. Porque por más que leemos y releemos el artículo, sólo podemos sacar dos conclusiones.
La primera es que definitivamente se confirma lo que decimos en nuestra columna, el colectivo médico no conoce cuál es la labor real de la enfermería del siglo XXI. Sus quejas se basan en que esperan que los enfermeros seamos "médicos de bolsillo" para unas cosas y "monjiles" sirvientes para otras. Nada más lejos de la realidad.
La segunda es que tienen la sensación de que tenemos más fuerza de la que la mayoría se cree. Lo demuestra el hecho de que casi todos participan de forma anónima. Incluso dicen directamente que prefieren no opinar porque si no... nos enfadamos.
Os lo imaginais...??
Os lo imaginais...??