domingo, 10 de febrero de 2013

Doctor, yo solo quería...



Luis vivía solo. Llevaba 76 años viviendo solo. Ahora no tenía apetito y estaba muy débil. Había perdido mucho peso en el último mes. Por eso, su sobrina, era la única familia que tenía, lo trajo a urgencias. En una placa de tórax le vieron una lesión que parecía un tumor. Consultado el internista de guardia, ingresó en nuestra planta con un diagnóstico de lesión pulmonar en estudio.

Por el grave deterioro de su estado general, los primeros días estuvo débil y poco hablador. 

Su médico le puso sueroterapia, analgesia y antibioterapia. Le pidió una analítica y una radiografía de Tórax. Mientras nosotros lo aseamos, le dimos de comer, evitamos que le salieran escaras...

A los pocos días Luis ya estaba mejor. Ya charlaba mucho aunque seguía débil.

Su médico mantuvo la sueroterapia, la analgesia y la antibioterapia. No estaba conforme con el resultado de la placa y le pidió un TAC. Nosotros seguimos aseándolo, dándole de comer, evitando que le salieran escaras y empezamos a hablar con él, a escucharlo, a hablar con su sobrina, a saber como era su vida antes de hospitalizarse.

A la semana Luís estaba mucho mejor. Bromeaba y nos contaba como era su vida antes de ingresar,  su vida en "la mar". 

Su médico le suspendió la sueroterapia y la analgesia. No estaba conforme con el resultado del TAC y le pidió una RNM. Viendo el resultado de la analítica le pidió una COLONOSCOPIA. Nosotros seguimos aseándolo, ayudándole a comer, valorando si tenía dolor, viendo si su sobrina podría hacerse cargo de cuidarlo cuando se fuera de alta... Y ahora también lo preparamos para la COLONOSCOPIA. 

Después de tres semanas de ingreso, Luis ya estaba mucho mejor. Era capaz de levantarse y caminar con un caminador. Apenas tenía dolor.

Su médico aún no había suspendido la antibioterapia parenteral y seguía sin estar conforme con los resultados. La masa pulmonar era un tumor primario y tenía varias metástasis. Le pidió una GAMMAGRAFÍA.
Nosotros seguimos aseándolo, ayudándole a comer, valorando si tenía dolor, escuchándolo...

Después de un mes ingresado, una mañana Luis intentó decirle una cosa a su médico. Llevaba dos semanas intentándolo pero no había podido terminar la frase.
"doctor, yo sólo quería..." 
"Déjeme Luis, que yo se lo que usted necesita" le contestó su médico y  le hizo una interconsulta al neumólogo para que le programaran una FIBROBRONCOSCOPIA y una al oncólogo para iniciar QUIMIOTERAPIA.

A la mañana siguiente Luis estaba triste y sin ganas de nada. El oncólogo rechazo la posibilidad de tratamiento sin hacerle antes la FIBROBRONCOSCOPIA y el neumólogo rechazo la fibro por lo avanzado de la enfermedad oncológica.

Esa misma tarde Luis murió.

Su médico no, pero todo el personal de enfermería conocía lo que Luis quería decirle.
Luis sabía que se moría y solo quería ir a despedirse de sus amigos del bar...



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