lunes, 18 de abril de 2016

#YaNoMax


Tras la querella criminal presentada por D. Máximo González Jurado, Presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), en su propio nombre y en el del CGE, contra D. Juan Hernández Yáñez, las enfermeras que participamos en este blog, queremos manifestar:

  1. Con la decisión de acudir a los tribunales por considerar que sus derechos y los del CGE han sido lesionados, creemos que el Sr González Jurado intenta, una vez más,  amedrentar a quien cuestiona públicamente su actuación al frente de la organización que representa.

  1. La gestión del Sr González Jurado en el CGE,  durante casi 30 años,  se ha caracterizado por la ineficacia contumaz en la resolución de los problemas reales de las enfermeras , derivando en la invisibilidad social de la profesión, la parálisis crónica de las especialidades y del progreso profesional, una precariedad laboral que llega al maltrato y empuja a la emigración y la implantación por parte del CGE de múltiples proyectos fallidos, sin resultado alguno y con unos costes desconocidos.
  1. La ineficacia ha estado siempre acompañada por la crispación en las formas y la descortesía en las palabras, la intolerancia continua con los críticos y una falta de transparencia extrema, que provoca que la mayoría de las enfermeras desconozcamos el funcionamiento general y la actividad ordinaria de la institución que estatutariamente "es la entidad que agrupa, coordina y representa con carácter exclusivo a la profesión de enfermería y a todos los Colegios Oficiales de Enfermería de España en los ámbitos nacional e internacional; ordena, en el ámbito de su competencia y de acuerdo con lo establecido en la Constitución y en las leyes, el ejercicio profesional, y defiende y protege los intereses de los profesionales y de la enfermería(…)."
  1. Las enfermeras nos hemos caracterizado durante décadas por nuestro desinterés en el devenir de la vida colegial. Situación propiciada por el grave déficit democrático existente en el CGE, que ha favorecido la permanencia enquistada del Sr. González Jurado en el cargo de Presidente durante casi 30 años, a pesar de que nunca haya sido elegido por las enfermeras españolas. Los colegios provinciales que permiten activa o pasivamente esta situación, no fomentan la participación implicada de los colegiados en la toma de decisiones y se caracterizan por la opacidad de sus procesos electorales.

  1. Desde hace unos años, dentro de la  amplísima actividad profesional desarrollada por  D. Juan Hernández Yáñez como sociólogo, nuestra profesión y la peculiar situación creada en las tres últimas décadas ha estimulado su curiosidad como investigador y públicamente ha emitido sus juicios, a través de entradas en su blog, publicaciones y  conferencias.

  1. De manera didáctica y muy documentada, el Sr. Hernández Yáñez ha expuesto ciertas actuaciones del CGE, de determinados colegios provinciales, SATSE y otras entidades e individuos relacionados de una u otra manera con nuestra profesión. Naturalmente, entre ellos figura el Presidente del CGE, precisamente por el cargo que ostenta. La lectura de su blog nos aporta una valiosa visión externa y grandes dosis de claridad con respecto a la forma de proceder de la Organización Colegial de Enfermería (OCE). Su conocimiento del sistema sanitario español, de la OCE y del devenir de la profesión desde los años 90 hasta la actualidad, le permiten interpretar con gran lucidez, y así las transmite, las circunstancias que atraviesa la enfermería española, debidas en gran parte a la ineptitud de quien la representa en las instancias públicas desde 1987.

  1. Al tiempo que exponen crudamente la realidad de la OCE y de sus dirigentes, los escritos y conferencias del Sr Hernández Yáñez se han caracterizado siempre por la defensa apasionada y razonada de los derechos y la dignidad de las enfermeras españolas. Es evidente que las enfermeras necesitamos más voces como la de  D. Juan que, sin ser una de nosotras, ha generado mayor respeto hacia nuestra profesión y sabido representar su esencia con mucha más dignidad y corazón que nadie.

  1. Es hora ya de cambiar la preconstitucional y obsoleta Ley 2/1974 de Colegios Profesionales, así como las leyes autonómicas, que obligan a las enfermeras a pagar una cuota de colegiación para poder trabajar, pero que no aseguran el funcionamiento democrático de estas instituciones. Las organizaciones colegiales gestionan cientos de millones de euros anuales, siendo un sector no productivo para el que la Unión Europea urge también un cambio legislativo.

  1. Como integrantes, por imperativo legal, de la OCE, las enfermeras que sustentamos este blog consideramos absolutamente intolerable que en nombre de nuestra profesión, aquellos que la representan intenten silenciar a los discrepantes. No aceptamos las querellas injustificadas ni cualquier otra acción que no vaya encaminada a la transparencia en la gestión y la difusión de información veraz acerca de las actuaciones del CGE.  
Por todo lo anterior, EXIGIMOS al Consejo General de Enfermería y a su Presidente, Sr. Máximo González Jurado, LA RETIRADA INMEDIATA DE LA QUERELLA presentada contra D. Juan Francisco Hernández Yáñez.

Entrada publicada simultáneamente en los siguientes blogs/webs enfermeros:




Share/Bookmark

martes, 12 de abril de 2016

Sinsajo

A los editores de este blog nos gusta decir que la realidad generalmente supera a la ficción y para ser más gráficos solemos usar películas  que sirven de percha para nuestras disquisiciones.

Pero esta vez no es que queramos ver una película en lo que estamos viviendo. Es que estamos convencidos de que, de un tiempo a esta parte, la enfermería española está viviendo sus  particulares "Juegos del Hambre". Un espectáculo público en el que, al final, siempre terminábamos echándonos a pelear los unos con los otros para que, finalmente, nada cambiara.

Como en la famosa trilogía, llevamos años repartidos en diferentes distritos que no se comunican entre si y que sobreviven a duras penas en pro de un supuesto bien común: los clínicos, los gestores, los investigadores, los académicos, los residentes o los especialistas... 

Ocasionalmente nos han ido echando a pelear y siempre para que todo siguiera igual. Frecuentemente nos hemos echado las culpas entre nosotros sin ser conscientes de que  lo que nos pasa es más por inacción que por otra cosa. Y de nuevo todo sigue igual.

En esas andábamos las enfermeras españolas sin percatarnos del tiempo que llevábamos así cuando, hace ya 6 años, apareció una tal Juan F. Hernández Yañez con su libro "Enfermería frente al espejo: mitos y realidades" bajo el brazo. Un foráneo de la profesión que empezó a contarnos las verdades del barquero desde su óptica de sociólogo.

Alguien que en estos años nos ha ido explicando porque no quieren que podamos prescribir, porque no quieren que dirijamos unidades de gestión, porque aunque seamos grado nos van a aplicar el famoso 3+2, porque aunque hemos llegado a ser doctores nuestro nivel sigue siendo el A2. 

Alguien que, a base de tesón y de dedicar su tiempo y su esfuerzo a una profesión que no es la suya, ha conseguido que muchos abriéramos definitivamente los ojos.

Y, lo mejor, alguien que nos ha explicado porque muchos de aquellos porqués terminan siempre en el mismo sitio: en nuestro Capitolio particular. 

Por eso la reciente noticia de que el Sr. Máximo Antonio González Jurado, sempiterno presidente del Consejo General de Enfermería - a partir de ahora nuestro Capitolio - lo ha demandado por vía penal, como el propio Juan cuenta en su blog, ha terminado de encender a nuestro Distrito 13, ese que se mueve en las redes sociales.

A través de la etiqueta #YaNoMax llevan (llevamos) varios días removiendo cielo y tierra para que alguien se haga eco del verdadero origen de esta injusticia y de lo que supone de atentado a la libertad de expresión: lo que quieren desde el Capitolio es lo mismo que en la novela: propagar el miedo y ocultar la verdad. 

El Enfermero del Pendiente  (Isidro Manrique) lo explica muy bien en esta entrada.

Aunque como dijo en su día Martin en esta ya imprescindible entrada, ha dicho recientemente Salva Meijome  en su blog y los que llevamos mucho en esto sabemos, la solución está más allá de la red.

Pero lo que es indiscutible es que, con esta demanda,  Juan F. Henández Yáñez se ha convertido de alguna manera en nuestro sinsajo... en el símbolo que hará que no  solo el distrito 13 levante la voz sino que propiciará que algún alguien con peso y responsabilidad o algún medio de comunicación empiecen a tirar del hilo...

Porque esto no es un atropello contra una persona, un bloguero o contra la libertad de expresión. No es solo un atentado contra toda una corriente alternativa, libre y progresista de la enfermería española que cree en otra forma de hacer las cosas.

Esto es la estrategia de alguien que no quiere transparencia, que no quiere que nadie hurgue en su guarida. Alguien que se sostiene a base de extender el miedo.

Así que #YaNoMax.



Share/Bookmark

martes, 22 de marzo de 2016

La música y la letra



Que conste de entrada que nos parece encomiable el esfuerzo profesional y personal que los miembros de PiCuida están haciendo en su gira #PiCuidaentucentroque nos sentimos muy orgullosos de haber aportado un minúsculo granito de arena en el documento final de la Estrategia de Cuidados de AndalucíaQue como dijimos hace poco en "Roma no se construyó en un día", el camino por recorrer es lento y tortuoso.

Pero como en las canciones, lo que hace grande a un tema es la coherencia entre la música y la letra.

En este caso, la letra se lee muy bien. Podríamos decir que excelentemente. Máxime cuando la defienden en tu propia casa, con tanta pasión y tanto convencimiento Nieves Lafuente, Serafín Fernández y el resto del equipo del PiCuida.

Es metafísicamente imposible que, después de tanto años reclamando un futuro mejor para la enfermería, no nos parezca magníficamente bien que, al fin, la enfermería andaluza cuente con un plan de desarrollo para los próximos años. Una estrategia (que aunque parezca una tontería es mucho más, simbólicamente hablando, que un plan integral) en la que encajen las especialidades, las prácticas avanzadas, el desarrollo de competencias, la formación y selección de mandos intermedios, el uso de las TICs en el cuidado, la participación de los pacientes o una red de cuidados.

Un documento ambicioso, muy bien trabajado y estructurado (si, somos muy frikis y lo hemos leído un par de veces), que marca el ilusionante camino que deberemos recorrer en los próximos años. El resumen ejecutivo debería estar colgado en todas las salas de estar.

Pero la realidad del diario de cada centro es bien distinta. La música que cada día se escucha en los pasillos y en el run run de las redes sociales no encaja con esa letra.

No se puede escuchar que se va a potenciar la gestión de casos sin acordarse de que se han perdido muchas plazas de enfermeras gestoras de casos y, además, no se sustituyen sus ausencias. Es difícil oír hablar de prácticas avanzadas y no pensar en que algunas enfermeras aún tienen que rellenar las constantes en una gráfica en papel y con un bolígrafo de 4 colores. Es complicado oír que se van a crear plazas de enfermeras especialistas y no recordar que hace más de 20 años que no tenemos decreto de plantilla, las plantillas de los centros están en mínimos, no se cubren las reducciones de jornada o no se sustituyen las jubilaciones. Es difícil no pensar en como no siempre los mejores acceden a los puestos de gestión (o necesitan 4 intentos) al tiempo que te están explicando que se va a mejorar el desarrollo y el sistema de selección de cargos intermedios.

Del RD de prescripción o de la dirección de las UGCs ni hablamos...

Y ahí es donde radica el problema. En la posibilidad de que mucha gente vea una tremenda inconsistencia entre los que oye y lo que vive. En que todo el esfuerzo que se está haciendo (y que de nuevo agradezco) desde PiCuida pierda consistencia porque letra y música no encajen. Que toda la apuesta que se está haciendo se convierta en desgaste y en una pérdida de ilusión.

Nosotros estamos convencidos de que éste, el que marca PiCuida, es el camino. Y ahí estaremos para lo que los responsables de PiCuida necesiten... pero estamos convencidos de que los cambios no se pueden quedar solo en el papel, tienen que ir más allá.

Quizás es que nosotros vamos (queremos ir) demasiado rápido. Quizás solo veamos pegas donde otros ven oportunidades. Quizás es que somos demasiado críticos (algunas aún nos llaman antisistema). Quizás somos demasiado Troyanos.

O quizás, a los primeros que habría que convencer es a los gestores enfermeros de cada uno de los centros que son los responsables de toda la música.

Lo que es cierto es que para que letra y música encajen hay que buscar al grupo que  que la toque bien y, sobre todo, que comprenda y sienta la canción.

Y para muestra un botón: Ramoncín destrozando esta magnifica canción de Nirvana...





Share/Bookmark

miércoles, 9 de marzo de 2016

Tiempo de Prefijos


Es relativamente frecuente leer noticias como ésta de asociaciones y plataformas de pacientes reclamando  o esta otra en la que la cartera de servicios de un hospital se ve afectada por la fuga de especialistas.

Cualquiera interesado en la gestión sanitaria sabe de los problemas habituales que tienen los hospitales comarcales para competir con los grandes complejos universitarios en la captación y fidelización de especialistas donde el desarrollo y crecimiento profesional es relativamente más sencillo.

La explicación más habitual es hablar de precariedad, de contratos de mala calidad o de incentivos. 

Pero la realidad es que la fuga se produce porque el ambiente no es atractivo. A menos que se consiga crear un ambiente amable como el que tan bien explica Iñaki en esta entrada, el goteo de profesionales que se van tan pronto tienen una oportunidad es continuo e incesante.

Pero no solo lo dice Iñaki (para nosotros es suficiente que lo diga él) sino que también lo dice Don Berwick en esta videopresentación de un informe de The King´s Fund.


Para saber como evitarlo, lo prudente sería buscar, leer, informarse hasta llegar al concepto de Hospital Magnético. Más información sobre este concepto la podemos encontrar en esta entrada en Salud con Cosas o esta otra de Cuidando.es, dos blogs imprescindibles que han hablado de este concepto.

Contadas son las excepciones en las que un hospital consigue hacerse magnético y lo habitual es que se produzca justo lo contrario. Haciendo uso de la riqueza de nuestro castellano, le podríamos poner algunos prefijos a la palabra magnético para designarlos. 

De este modo nos encontremos hospitales a-magnéticos (que no son magnéticos), hospitales hipo-magnéticos (que son poco atrayentes) y, como alguno que conocemos, hospitales que se han convertido en lo contrario que deberían ser, sencillamente en anti-magnéticos.

Como dice este editorial de la revista Tesela que se titula como esta entrada, es el momento de analizar no sólo los problemas sino los meta-problemas (problemas que causan problemas) para pensar no sólo en soluciones sino en meta-soluciones (soluciones que permiten soluciones).

Y esto se deberá realizar desde un nuevo modelo de gestión, desde un nuevo liderazgo que tenga claro que lo importante no son los huevos sino las gallinas.

El gerencialismo ha fracasado.


Share/Bookmark